En una sociedad de un futuro cercano, The Running Man es el programa de
mayor audiencia de la televisión: una competición mortal en la que los
concursantes, conocidos como Runners, deben sobrevivir 30 días mientras
son perseguidos por asesinos profesionales. Cada movimiento es
retransmitido a un público sediento de sangre y cada día que pasa, la
recompensa en metálico es mayor. Desesperado por salvar a su hija
enferma, Ben Richards (Glen Powell), de clase trabajadora, es convencido
por el encantador pero despiadado productor del programa, Dan Killian
(Josh Brolin), para que participe en el juego como último recurso. Pero
la rebeldía, los instintos y las agallas de Ben lo convierten en un
inesperado favorito de los fans y en una amenaza para todo el sistema. A
medida que se disparan los índices de audiencia, también lo hace el
peligro, y Ben debe burlar no sólo a los Cazadores, sino a una nación
adicta a verle caer.


