Rebekah (Lucy Liu), su marido (Chris Sullivan) y sus hijos comienzan a
experimentar fenómenos inexplicables tras mudarse a su nueva casa en los
suburbios. Las extrañas presencias que se manifiestan a su alrededor
les harán cruzar la fina línea que separa la realidad de la
percepción... Una película contada enteramente desde el punto de vista
de un fantasma.


