Alex, un niño de extraordinaria imaginación, admirador de las historias
de terror y creador de algunas de ellas, en su mayoría inspiradas por
pesadillas recurrentes que ha transcrito en una serie de cuadernos, a
los que llama Libros Nocturnos. Aunque sabe que su imaginación es lo que
lo distingue de sus compañeros, también entiende que es lo que lo ha
alejado de ellos y de una infancia más común. Una noche, cuando avanza
por los oscuros pasillos de su edificio, dirigiéndose al sótano para
arrojar sus libros a la caldera, es secuestrado por Natacha, una bruja
verdadera que lo mantiene encerrado. La bruja le da una salida: cada
noche deberá narrarle uno de sus escalofriantes cuentos. Alex acepta el
trato pero sabe que sus historias llegarán, eventualmente, a un final y
debe encontrar una forma de escapar.


