Cabrini Green, el mismo vecindario donde comenzó la leyenda, es ahora un
barrio de Chicago gentrificado. Una década después de que la última
torre de Cabrini fuese derruída, Anthony McCoy (Yahya Abdul-Mateen) y su
novia Brianna Cartwright (Teyonah Parris), se instalan en un
apartamento de lujo de este barrio, completamente diferente a lo que fue
y repleto de millennials que desconocen su oscuro pasado. Un pasado
lleno de historias oscuras, entre ellas, la de Candyman, un fantasma con un gancho en vez de mano que aparece si su nombre se pronuncia cinco veces frente a un espejo.


