Dylan Burke (Juan Pablo Raba), intenta dejar atrás su vida anterior como
criminal, junto a su verdadero amor, María (Juana Acosta). Pronto se da
cuenta de que su pasado continuará persiguiéndole, cuando descubre que
el nuevo director de la prisión local, Daniel Calvin (Laurence
Fishburne), no le ha perdonado por un antiguo crimen. Calvin hace todo
lo que está en su mano para asegurarse de que Burke pague por sus
errores pasados, incluso acusándole de un asesinato que no cometió,
llevándole de vuelta a la cárcel. Cuando la prisión estalla en
disturbios, Burke y Calvin se ven obligados a elegir entre justicia y
venganza.


