El único superviviente de un enigmático asesino que mató a su esposa,
amigos y el guía de turismo que los condujo por medio de una cueva
prohibida, un pequeño se transformó en el único sospechoso en cometer el
crimen. Él, no obstante, demanda su inocencia diciendo que su esposa
mató a esas personas pues estaba poseída por una fuerza maligna.
Negándose a charlar con los agentes de policía que están al cargo de la
investigación del crimen, solicita ayuda a una monja.


